En todo el mundo existen lugares en los que se producen fenómenos extraños. Fenómenos que repugnan a una mentalidad racional, pero de los que, sin embargo, queda constancia palpable, ya sea en forma de pruebas físicas o en el testimonio de las personas que los presenciaron. Desapariciones, materializaciones, anomalías físicas, visiones del pasado y del futuro, etc, son sólo algunos de los hechos pertenecientes al catálogo de fenómenos que se producen en estos lugares. Veamos cuales son los más importantes de estos lugares.Centros energéticos.
De acuerdo con cierta hipótesis, algunos lugares de la tierra serían propicios para una acumulación de energías de diverso tipo.
La energía telúrica provendría del centro de la tierra y sería responsable del nacimiento, crecimiento y evolución de todas las formas de vida. Esta energía circula y se manifiesta con mayor intensidad en determinados lugares, y su impacto puede causar el despertar de capacidades psíquicas latentes.
Los pueblos antiguos conocían su existencia y trataron de usarla en su provecho construyendo lugares sagrados sobre ellos. Los monumentos megalíticos, como dólmenes, alineaciones, templos y pirámides, podrían haber tenido otra función que la meramente ritual. De igual forma, muchas de las antiguas iglesias medievales construidas por los templarios se ubican sobre estos lugares, favoreciendo el despertar espiritual.
Así mismo, existirían lugares que han quedado impregnados de la energía psíquica de las personas que allí vivieron importantes sucesos. Más aún, esta energía es mayor cuantas más personas participaron en dichos acontecimientos. Un ejemplo serían los lugares en que se produjeron muertes masivas, como campos de batalla y lugares de ejecución. Esta impregnación quedaría almacenada de alguna forma y posteriormente pondrían ser captada por algunos testigos especialmente sensibles, que así revivirían las escenas de estos dramáticos acontecimientos, en forma de retrocognición (un recuerdo del pasado que nunca se ha vivido), que podría ser confundido con una visión de “fantasmas”.
Puertas dimensionales.
¿Existen otras realidades?. Si es así, ¿es posible acceder a ellas?. Habría puntos que pondrían en contacto nuestro mundo con otros: universos paralelos, puntos distantes de nuestro propio universo o incluso, otros momentos de nuestro universo.
Si imaginamos una puerta cerrada a cuyo otro lado puede existir una realidad que ni siquiera podemos llegar a atisbar, pero a la que podemos acceder con tan sólo abrirla, estaremos experimentado el sentimiento de terror y misterio que producen estas puertas.
Ellas serían responsables, al menos en parte, de desapariciones, materializaciones y saltos temporales; pero, ¿por qué existen?
Quizá el lugar con el que más se ha especulado sobre la existencia de una de estas puestas sea el llamado “triángulo de las Bermudas ” o “triángulo del diablo”, en el que durante el siglo veinte llegaron a desaparecer cincuenta barcos y veinte aviones, quedando rastros mínimos o ninguno en absoluto. Entre las desapariciones se incluyen formaciones de aviones militares y un submarino atómico. Pero este no es el único lugar del mundo en que se producen más desapariciones de las habituales; también ocurren en el “mar del diablo”, al este del Japón. Curiosamente, en ambos lugares se producen alteraciones magnéticas que afectan al funcionamiento de las brújulas. ¿Cuál es la causa de estas alteraciones?
¿Qué ocurre realmente en estos lugares?. Podría tratarse de restos de tecnologías de origen desconocido que aún siguen provocando desplazamientos espacio-temporales y de cuyo funcionamiento las alteraciones magnéticas serían una prueba. Quizá algunas de las ruinas descubiertas bajo las aguas de los océanos pertenezcan a las desaparecidas civilizaciones que utilizaban esta tecnología. Quizá algún día demos con la respuesta y se tenga que rescribir la historia.
Restos de civilizaciones desaparecidas o alienígenas
También existen extrañas leyendas sobre antiguas y esplendorosas civilizaciones, hoy reducidas a polvo y recuerdos. Una de las cunas de la civilización, el antiguo Egipto, alcanzó un grado de desarrollo difícilmente explicable por las condiciones materiales del momento, cuando el resto de la humanidad permanecía en un estado salvaje. Se cultivaron las artes, las ciencias, la política y la religión. ¿Cómo se produjo este fenómeno?. Si fue tan elevado el nivel de desarrollo (en algunos aspectos no inferior al actual), no es descabellado que la elite dominante desease dejar un legado para generaciones venideras; y no sólo en forma de pirámides...
Existe evidencia de que en el antiguo Egipto posiblemente se usaron objetos que no existieron hasta la actualidad, como lámparas eléctricas, lo que explicaría el misterio del elevado nivel de desarrollo de la construcción, pero plantea el problema del origen de estos objetos. ¿Es posible esta aberración histórica?. ¿Recibieron los antiguos egipcios estos artefactos de anfitriones extraterrestres?
Algunas tumbas de faraones están protegidas con sistemas que hoy calificaríamos de “armas químicas” o “biológicas”. No hay otra posible explicación para la muerte de Lord Carnarvon y algunos de sus colaboradores que participaron en la apertura de la cámara funeraria de Tutankhamón. Recientemente se han identificado en momias algunas esporas altamente tóxicas que pueden sobrevivir miles de años en entornos como los de las pirámides, que son dispersadas fácilmente en el aire y pueden causar graves al ser inhaladas por nariz y boca, especialmente en personas con el sistema inmunológico deprimido; razón por la cual en todas las nuevas incursiones que se realizan en cámaras funerarias se usa protección respiratoria. ¿Nos enfrentamos a un fenómeno natural o se trata de trampas dejadas a propósito y que darían cuenta de la llamada “maldición de la momia”?
Una de las hipótesis del desarrollo de Egipto alude a la influencia del asentamiento en el feraz valle y delta del Nilo de individuos provenientes de la legendaria Atlántida.
Esta civilización habría ocupado un lugar en el Atlántico, alcanzado un elevadísimo nivel tecnológico y de desarrollo de las capacidades psíquicas.
Existe evidencia histórica de la existencia de este continente desaparecido gracias a la obra del filósofo Platón, según el cual este misterioso continente desapareció bajo las aguas hacia el 10.000 A.C. También hay algunas pruebas arqueológicas relacionadas con la Atlántida, como las ruinas submarinas de Bímini, curiosamente en el triángulo de las Bermudas. ¿Existe alguna relación entre el triángulo de las Bermudas y la Atlántida? ¿Podrían deberse las extrañas desapariciones en este lugar a la presencia de algún tipo de tecnología atlante?
El análisis de las piedras de Ica, en Perú, lleva a la conclusión de que en el pasado existió otra humanidad que convivió con los dinosaurios y poseía modernos aparatos como aviones. ¿Cómo es posible?. Quizá haya una historia oculta que nunca lleguemos a conocer en su totalidad
Lugares encantados
La aparición de espectros en casas y lugares lúgubres forma parte del acerbo de la leyendas de todas las culturas, estos entes desencarnados continúan errando por estos lugares obedeciendo algún tipo de ley y provocando toda una constelación de fenómenos ampliamente conocida: visión de fantasmas, movimiento de objetos, ruidos de pasos, ...
Según lo espiritistas se trataría del alma; sin embargo, para la escuela teosófica se trata sólo de los “cascarones” astrales que envolvían al espíritu antes de que este partiera hacia otro plano más evolucionado de existencia. Estos cascarones poseerían cierto grado de inteligencia elemental y los recuerdos del difunto, además de cierto espíritu travieso, y se irían extinguiendo hasta desaparecer con el tiempo. Serían los responsables de las comunicaciones en sesiones de espiritismo, que son desaprobadas por esta escuela oculta.
La presencia de fenómenos telekinéticos también se ha atribuido a la influencia de algunas personas, especialmente mujeres jóvenes, poseedoras de una gran energía que no saben canalizar y que inconscientemente proyectan hacia el exterior.
Un caso extraño y documentado de retrocognición es el que vivieron Anne Moberly y Eleanor Jourdain en agosto de 1901, durante su visita a los jardines de Versalles. Estas respetadas profesoras inglesas visitaron lugares y trataron con personajes que existieron en el siglo diecisiete. De ello se dieron cuenta tras una investigación acerca de los detalles que recordaban. Es extraño notar cómo ambas recordaron sentir una extraña sensación de opresión e irrealidad mientras tuvieron esta experiencia.
Este breve repaso a algunos de los muchos lugares en que se producen fenómenos extraños debería hacernos pensar que no todo está descubierto. Todavía hay lugar para la aventura.




